Como para que el corazón se le haga chiquito a uno: que tu mascota decida acostarse sobre tu ropa tirada en el suelo en vez de su propia cama.
Claramente dice dos cosas: uno, que a mi perra le gusta mi aroma impregnado en la ropa y dos, que es hora de hacer quehacer y no dejar la ropa tirada en el piso.
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