viernes, 31 de mayo de 2013

Y sudor

En una tierra extraña y diferente,
entre sangre, vísceras, lágrimas y sudor, no extrañaba a mi mujer, ni a mi paz, ni mi estúpida libertad , lo que en verdad extrañaba era mi cama.

Me gustaba el combate, era despiadado y certero, en una ocasión acabe con tres hombres, sólo tenía un par de balas y una balloneta, eso sino me traiciona la memoria.

No siento rgullo particularmente, sólo hice lo que un buen soldado haría, aguantar, aguantar y matar.

Si me dieran suficiente armamento, acabaría con la batalla por mi cuenta. La verdad es que preferiría no hacerlo, ganar o perder no me apetece, si así fuera regresaría al verdadero infierno que es la vida cotidiana.

En el mundo de lo cotidiano lo peor es que debes respetar ciertas reglas. Aquí sueltan mi correa y hago lo mejor que hacer, olvidar que soy humano.

martes, 28 de mayo de 2013

El sueño

Despertó recordando el sueño que tuvo, una mujer de su pasado cercano. Era extraño por que sentía los celos a flor de piel cuando la vio marcharse con otro sujeto. El la había abandonado y sin embargo ahí estaba, queriendo correr a arrebatarla de la mirada de aquel desconocido.

El lugar era extraño, desconocido, pero juraría que era París y eso que nunca ha estado ahí. Recuerda el tranvía, ¿porque? por que era lo que le estorbaba cuando corría tras la chica, mas específicamente, eran los cables del mismo. ¿Cables? No podía recordar que los tranvías usaran cables de luz pero, los mismos le sujetaron el cuello "¿Que hacían a ras del suelo?" Pensó "¿Porque yo estaba a ras del suelo con los cables en el cuello?" Recuerda que al sentir el metal en su piel supuso que moriría. Pero no. Se levanto, se quito los cables y entonces, después de que paso el tranvía, una turba de gente de todas partes se apresuraba a la encrucijada del camino. Fue ahí cuando dirigió su mirada a lo lejos y los vio. Caminando a la par sobre un puente que se elevaba por la cabeza de los transeúntes y entonces supo que jamas volvería a verla. 

Esa sensación permaneció unos minutos en su cabeza. En realidad ya la había perdido hace tiempo, el así lo quiso y fue la mejor decisión pero ¿Porque sintió esa nostalgia en su cabeza, en sus manos, en su piel? Seguro era que, no había cruzado la linea entre la vigilia y el sueño. Lo que le sucedía mientras dormía no tenia nada que ver con lo que era en el mundo real. Permanecer tanto tiempo en la linea entre dos mundos era peligroso y a pesar de eso, quiso permanecer todo el tiempo necesario para no olvidar la sensación, para no olvidar que aún era capaz de soñar.

lunes, 27 de mayo de 2013

La innecesaria trinchera.

Que ni la lluvia y el frió me quiten las ganas de dormir. Por que así es como me siento en el porvenir. Lejos de lo conocido, cotidiano en lo oculto. Uno se crece día a día, atrincherado solo y con contadas balas, las mas que fallan el tiro aparentemente certero.

Si fuera soldado sería el primero en morir. No por lo encarnecido de la batalla sino por la falta de paciencia, esperar a que me llegue la guerra a los pies nunca fue mi estilo. Claro que, tampoco me iría sin llevarme un par conmigo, es lo menos para honrar el camino hasta un lugar extraño y desconocido. Con honor dirían los que saben del honor. 

Morir no seria sencillo, tampoco lo es vivir según he oído. Aunque de verdad podría decirlo por experiencia propia, como todos claro. Nunca he conocido a alguien al que la vida le sonría en todo momento. He conocido los que se pierden en el camino y los que siempre logran salir adelante, muy a pesar de lo que se les ponga enfrente. Me gusta pensar que me compagino con los segundos mas que los primeros y eso que, sin importar la compatibilidad, creo que me rodean algunos "perdidos".

Y eso es bueno, en principio, al menos eso creo. Tener ambas visiones a la mano, aunque una no sea en carne propia, me permite explorar un par de posibilidades. Opciones que nunca hubiera conocido, seguro es que, algunas de ellas tal vez nunca las aplique como propias, pero al final también enriquecen el alma.

O como sea que quieran llamarle.