Hay una chica que me busca constantemente, me manda mensajes por la mañana, por la tarde, por la noche. Me dice buenos días, me pregunta como estoy, se interesa en lo que hago e incluso me invita a salir.
Se ríe de mis estupideces y tiene muchos detalles conmigo. Un día me mando la foto de un post it con mi nombre deseándome una buena semana, estaba decorado con plumones y brillantina.
Mis respuestas son parcas, escuetas, sin emoción, sin brindar alguna esperanza, a veces ni siquiera le respondo, es cruel, lo se y sin embargo así son las cosas porque no existe algún interés de mi parte.
Y es así como ella es mi Jocelyn, yo soy (o era) el Jocelyn de alguien más. Todo mi esfuerzo fue reducido a nada, fui ignorado, usado y sin piedad mis sentimientos fueron pisoteados.
Así como yo la he tratado me trataron, seguro se trata de algún tipo de justicia divina. Siempre habremos de buscar a alguien que no nos corresponde.
"Todos somos el Jocelyn de alguien".