sábado, 22 de junio de 2013
Amor
jueves, 13 de junio de 2013
Varúð
miércoles, 12 de junio de 2013
Días de lluvia odiados.
sábado, 8 de junio de 2013
Confianza en la piel.
miércoles, 5 de junio de 2013
Backfire
lunes, 3 de junio de 2013
Los lentes que me estorban al llorar.
La boca seca y el aliento rancio, con la garganta atorada por no emitir los gritos de dolor. Esa sensación de ahogamiento, cuando cierras los ojos y te cubres con las manos como si quisieras que no salieran mas. Es imposible, salen y salen a chorros, "lloras sangre" hoy me dijeron.
Cuando lloras es como si el mundo dejara de existir por ese momento, dejas que se te llene el corazón de dolor y la cabeza de sufrimiento. La gente pasa y te mira extrañada y pienso "ojala pudiera ser ese hombre que va caminando", tal vez su vida no sea mejor que la mía pero seguro que no esta pasando lo mismo que yo. Y si así fuera al menos me vería así a lo lejos, caminando erguido y sin aparente preocupación.
Los lentes me pesan y no me dejan ver con claridad, se atiborran de lagrimas y me estorban para llorar a gusto, la ventaja de mi ceguera es que sin ellos puedo no ver a los que me observan sufrir, y cuando me los quito puedo ver mas claramente, que curioso.
Están los que se van y los que se quedan, no es la primera vez que segundeo pero si la primera que me ha dolido tanto. ¿De que sirve al amor entonces? me cuestiono. Se jactan de que es suficiente ¿suficiente para que? Yo me jacto y no con orgullo de que no es así, no es suficiente para nada practico.
No hay culpables ni tiranos, no se trata de que haya malas personas. Las decisiones al final conllevan consecuencias. "Lo mas difícil es pensar en otra cosa" Para mi lo mas difícil es no extrañar. No recordar con nostalgia. Sea lo "fresco" del momento o no, no minimiza para nada lo que se siente.
Había llegado ya al punto en que por cuenta propia había decidido no jurar lealtad a nadie pero el amor sucede y es incontrolable. Fueron buenos tiempos, seguro los mejores, quedan las fotos, los planes, las palabras que se las lleva el viento. Día a día, noche tras noche. Se irán a veces violenta y a veces tranquilamente. Te quedas solo y sin esperanza, otra vez.
Pruebas a imaginar que mas pudo haberse hecho, lo cierto es que sabes que hiciste todo lo que estuvo en tus manos, claro que eso no te conforta en estos momentos por que no obtienes el resultado que esperabas.
Por hoy solo esta la herida abierta. Mañana tal vez venga el terror de saberte fuera de a vida de quien amas, descubrir que ya no podrás abrazar, besar, acariciar como solías hacerlo. Ese arrepentimiento del ultimo beso que se dieron, de haber sabido que seria el ultimo tal vez habría sido diferente. No, hay que reconocerlo, sabias que probablemente era el ultimo, probablemente era la ultima noche juntos y en tu cabeza se albergo ese pensamiento, quisiste hacerlo a tu manera, despedirte con pasión y arrobo y no te lo permitieron, solo te dejo un beso de despedida, como cuando le das el beso a un amigo en el cachete, aunque esta vez haya sido en la boca, así sucedió. Sabias que era el ultimo y quisiste hacerlo bien, lo sabes porque tuviste que pedirlo, no robarlo, no recibirlo, pedirlo como si fuera un favor.
Te vuelves a colocar los lentes y observas tu alrededor, todo se ve igual, el mundo no repara en ti ni en tu soledad. Hay varias manchas en ellos, seguro las lagrimas salieron antes de que pudieras retirarlos. No puedes mas que limpiarlos para volver a emprender el paso, por mas pesados que sean tus zapatos y por mas que te tiemblen las piernas.
Es curioso que el llanto llegue cuando menos lo esperas, nunca lo vez venir por completo, solo sucede, sin importar si estas acompañado o solo. Te quedan tantas noches de llanto y tantos días de soportar la nefasta realidad de este mundo. No eres lo suficientemente valiente para no continuar viviendo, tienes que hacer lo que tienes que hacer. Si por mi fuera me iría a no se donde por no se cuanto a hacer no se que.
Dejaría mis lentes en el buro y saldría a simplemente deambular por el mundo. Lastima por mi cobardía, lastima por mis terrenales vínculos, lastima por mi familia, lastima por mis amigos, lastima por mi, no digo que valgan menos pero solo quisiera estar solo lejos de mi realidad. Pero al final tengo que quedarme aquí, en la misma ciudad, en el mismo punto, en la misma oscuridad, con menos corazón que ayer, con mas amor para repartir.
Maldigo mis lentes, por cualquier motivo, solo me permiten ver mas nitidamente, sin ellos las cosas pierden su forma y su sentido, así valdría la pena caminar entre ellas.
sábado, 1 de junio de 2013
Amiga soledad.
Sueños sabor a nicotina
Recién pasaba de la media noche, sólo trataba de conciliar el sueño y no sabe como describir lo que le ha venido sucediendo en varias noches. Suponía que había perdido la razón.
Tenía los ojos cerrados buscando dormir, su conciencia aún no lo abandonaba, y entonces oía el sonido que hace el celular al recibir un mensaje: ¡Rrring!.
Tomaba el teléfono con las manos y lo revisaba: "¡Te amo!" se leia en la pantalla. Sin motivo, sin importar el pasado, el presente o el futuro. Sabía quién era el remitente,no podía ser nadie más, lo verificaba. ¡Si, era de ella! Y sentía como el corazón se le iluminaba, no podía creerlo en verdad. Toda la sangre del cuerpo se le calentaba con tanta pasión y tanta locura. Hacia tanto tiempo que no se lo decía que parecían ya varios meses ¿Será posible?
No, no lo era. De pronto se descubría ahí, acostado en la cama, inerte, con los ojos cerrados, apretando las manos, esculpiendo sus versos, sin el teléfono en la mano.
No necesitaba manotear en la oscuridad para verificar si era verdad o no. Ya le había pasado antes. Está ocasión sólo sonrio y sin abrir los ojos le dijo a la oscuridad: "Que bello sería". La noche no necesitaba saber más, pero lo adivinaba. Sabía que él añoraba esos tiempos, donde los "Te amo" eran recurrentes y pertenecían al mundo de la vigilia y no al de las ensoñaciones.
Continuo con su descanso mientras se preguntaba: ¿Cual había sido su pecado? Quizá nadie nunca se atrevería a decírselo. Ni aunque fuera lo más justo, ni aunque se mereciera la verdad.